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quarta-feira, maio 06, 2015

'Divide y vencerás', el gran juego africano de EE.UU.


'Divide et impera': El gran juego africano de EE.UU.»
África es un continente con grandes recursos naturales, un continente que ha sufrido mucho en el pasado debido a las acciones de los colonizadores, que remodelaron la región sin tener en cuenta las tradiciones y las relaciones sociales locales, un continente donde muchos países han tenido que enfrentarse, aparte de a la pobreza, el hambre y los cataclismos naturales, a guerras sangrientas y conflictos internos que, en muchos casos, perduran hasta hoy en día, mientras que en otros han dejado profundas heridas o han provocado consecuencias irrevocables para la sociedad.
Tradicionalmente, las riquezas naturales del continente negro han atraído a las naciones más poderosas, sobre todo países occidentales, que han visto en la influencia en la región un componente clave en la lucha por la influencia en el mundo.
Uno de estos países ha sido EE.UU., que, tras el colapso de la Unión Soviética, intensificó los esfuerzos para fortalecer su presencia en África. Los primeros en captar su atención fueron Sudán y Etiopía, que en el pasado habían cooperado activamente con la URSS, pero posteriormente la actividad de Washington se expandió a muchos otros países, a veces provocando 'efectos secundarios' más dañinos que las sequías o las hambrunas.

La catástrofe de Libia

La catastrofe de Libia
Uno de los casos más emblemáticos de la expansión de EE.UU. y sus aliados de la OTAN en África es el de Libia, país que sigue sufriendo las consecuencias del 'apoyo' estadounidense a la 'democracia'.
Washington "siempre estará hombro con hombro con el pueblo libio", aseguraba el presidente Barack Obama en 2011, a inicios de la campaña militar de la OTAN en el país árabe. "EE.UU., junto con la comunidad internacional, está comprometido con el pueblo libio. Ustedes han ganado su revolución", proclamó entusiasmado el mandatario estadounidense unos meses después, el 20 de octubre, en respuesta a la noticia sobre la muerte del coronel Muammar Gaddafi, y aplaudió los futuros cambios democráticos que aguardaban al país.
Los países occidentales optaron por hacer oídos sordos a los numerosos testimonios que presentaba RT al público día tras día y a las opiniones de aquellos expertos que advertían que apostar por la oposición era un error.
Así, el diplomático norteamericano retirado George Kenney advirtió en marzo de 2011 en declaraciones a RT que una intervención militar extranjera en Libia desembocaría en un conflicto de larga duración y en el consiguiente auge del terrorismo. "La actividad de la OTAN en Libia provocará aún más agitación a nivel mundial. En mi opinión, va a pasar lo mismo que en Irak y Afganistán", pronosticó.
"La oposición libia no será capaz de crear un nuevo Gobierno estable tras derrocar al enemigo, los rebeldes deberán afrontar las contradicciones internas", comentó a RT el entonces embajador de Rusia ante la OTAN, Dmitri Rogozin, en medio del conflicto libio. "Las intervenciones otanianas, la política y la militar, en la 'primavera árabe' podrían tener como resultado un 'caliente verano árabe', con todas las circunstancias que de ello se derivan para los demás Estados de la región", volvió a insistir Rogozin a finales de 2011.

EE.UU. y sus aliados "promueven las guerras civiles en países foráneos por la simple razón de que en su ignorancia total (...) están tratando de cambiar regímenes, gran parte de los cuales ni siquiera entienden", decía en julio de 2011 en declaraciones a RT el periodista investigador Adrian Salbuchi.
Fue el 11 de septiembre de 2012 cuando Washington experimentó por primera vez en su propia piel cómo es la nueva democracia libia. El ataque contra la Embajada de EE.UU. en Bengasi se cobró la vida de cuatro estadounidenses, el embajador Christopher Stevens entre ellos. En agosto de 2013, EE.UU. se vio obligado a cerrar temporalmente 19 sedes diplomáticas en Oriente Próximo y África del Norte ante los altos riesgos de atentados terroristas. En mayo de 2014, Washington ordenó el envío de un buque de guerra hacia las costas libias.

"Las intervenciones otanianas, la política y la militar, en la 'primavera árabe' podrían tener como resultado un 'caliente verano árabe', con todas las circunstancias que de ello se derivan para los demás Estados de la región"
Dmitri Rogozin, político y diplomático ruso
Hoy en día, el país árabe sigue sumergido en el caos. Existen dos gobiernos de facto en Libia: uno, elegido por medio de elecciones legítimas, con sede en el este del país, y otro, de ideas radicales, cuyo Congreso se encuentra en Trípoli.
El pasado mes de abril, durante un encuentro en Moscú con el canciller ruso, Serguéi Lavrov, el primer ministro libio, Abdalá At-Tani, apuntóa Occidente como responsable del caos reinante en el país desde la caída del régimen de Muammar Gadaffi, y pidió el apoyo de Rusia para restaurar las instituciones gubernamentales. El ministro de Relaciones Exteriores ruso subrayó, por su parte, que Moscú asiste al esfuerzo internacional, en la medida de lo posible, para estabilizar la situación en el país norteafricano, y señaló la necesidad de encontrar una manera rápida de reunificar el Estado cuanto antes.

Malí, víctima de las acciones en Libia

Malí, víctima de las acciones en Libia
Como era de esperar, la guerra en Libia apoyada por la OTAN abrió 'la caja de Pandora' de la inestabilidad en los países del Sahel. Miles de combatientes de Mauritania, Malí, Níger y otros países que luchaban como mercenarios en el Ejército del exlíder libio Muammar Gaddafi regresaron a sus lugares de origen armados hasta los dientes.

"Gaddafi sabía controlar la actividad de los tuaregs en la zona del Sahel, pero ahora han emprendido su propia 'navegación'. Es gente armada, muy bien preparada, que tiene comandantes experimentados. Combatirlos es una tarea sumamente difícil"
Yevgueni Satanovski, presidente del Instituto de Oriente Próximo de Rusia
Uno de los primeros países africanos en sentir las consecuencias de la guerra en Libia fue Malí.
A lo largo de su breve historia postcolonial este país ha estado constantemente bajo la amenaza de una rebelión de las tribus del norte, principalmente los tuaregs, que aspiraban a crear un Estado independiente cuyo territorio incluiría el norte de Malí, el sur de Argelia, las provincias orientales de Mauritania y la zona norte de Níger.
El 22 de marzo de 2012, un golpe de Estado depuso al presidente de Malí Amani Toumani Toure y el 6 de abril los rebeldes tuaregs del Movimiento Nacional para la Liberación de Azawad (MNLA) proclamaron la instauración del Estado islámico de Azawad en un territorio de unos 850.000 kilómetros cuadrados.
Según denunciaron en su día las autoridades de Malí, los tuaregs, que habían formado parte de las divisiones de élite de Gaddafi, llegaron con fusiles automáticos, lanzagranadas y ametralladoras que habían recibido del régimen libio. También disponían de armas francesas más modernas suministradas durante la guerra a los rebeldes libios.
"Gaddafi sabía controlar la actividad de los tuaregs en la zona del Sahel, pero ahora han emprendido su propia 'navegación'. Es gente armada, muy bien preparada, que tiene comandantes experimentados. Combatirlos es una tarea sumamente difícil", declaró entonces el presidente del Instituto de Oriente Próximo de Rusia, Yevgueni Satanovski.
La guerra en Libia proporcionó a los exmercenarios de Gaddafi no solo dinero y armas, sino también medio año de experiencia de combate.
Además, según informó el diario 'New York Times', durante cuatro años EE.UU. llevó a cabo en la región un programa antiterrorista a gran escala, invirtiendo entre 520 y 600 millones de dólares en el entrenamiento de tropas en Malí. A los militares les enseñaron a patrullar las fronteras y a neutralizar las emboscadas, entre otros métodos de lucha contra el terrorismo. Entrenados en la lucha contra los terroristas, unidades militares del país desertaron y entraron en las filas de los extremistas islamistas, como los rebeldes tuaregs.
A finales de 2012, la escalada de violencia en el norte de Malí, ocupado por grupos separatistas, provocó una resolución de la ONU que autorizó el envío de una misión militar extranjera al país africano para restablecer la paz. Las tropas francesas fueron las primeras en llegar en enero de 2013.
A pesar de las declaraciones del presidente François Hollande de que los militares franceses no lucharían en Malí más de un mes, la intervención militar en el país africano se prolongó hasta el 13 de julio de 2014, y luego fue relevada por la operación Barkhane.
A tenor de algunos expertos, en aquella ocasión se vivió una rivalidad entre Francia y Estados Unidos por el control sobre el África poscolonial.

La constante crisis de Sudán

La constante crisis de Sudán
En 1983, una guerra civil dividió Sudán en dos partes. El conflicto, conocido como la 'Segunda Guerra Civil Sudanesa', se convirtió en uno de los episodios más violentos del siglo XX y duró hasta 2005, cuando fue firmado el acuerdo de paz.
En una primera fase del conflicto, EE.UU. apoyó al Gobierno musulmán en Jartum, que impuso en los territorios bajo su control la ley coránica, lo cual no hizo más que intensificar la lucha, pero en 1989 en el norte musulmán de Sudán se produjo un golpe militar que derivó en la llegada al poder de islamistas aún más radicales. Esta vez, Washington decidió apoyar a los rebeldes del sur.
"El hallazgo de un yacimiento de petróleo en Sudán en 1990 por parte de la compañía estadounidense Chevron no hizo más que echar más leña al fuego", escribe Alexánder Sharkovski, analista del portal nvo.ng.ru, quien destaca el carácter más violento de la guerra en las zonas con presencia de petróleo.
Los combates dificultaban la actividad de los magnates estadounidenses, y en 1994 EE.UU. presionó a las partes del conflicto para que firmaran una nueva estructura estatal. Sin embargo, los dirigentes del norte musulmán no accedieron y los servicios secretos de EE.UU. orquestaron disturbios, encabezados por una fuerte oposición, apoyada por Occidente, recuerda Sharkovski.
En 2005 fue firmado el acuerdo de paz y empezó el proceso de transición, que culminó con la independencia de Sudán del Sur. Sin embargo, la ansiada paz no ha llegado a ninguno de los dos países.
Según Sharkovski, Washington suministra apoyo, incluido el militar, a los dos Estados, y los dos países, a pesar de sus ricos recursos, dependen en gran medida de la ayuda estadounidense. "Ambos países están sumidos en la pobreza y la corrupción, y sufren sus consecuencias", lamenta el analista. 

Etiopía, bajo constante presión del 'aliado'

Etiopía, bajo constante presión del 'aliado'
Etiopía, vecina de Sudán, también ha pasado por periodos difíciles en su historia, una historia que también ha sido marcada por la influencia de EE.UU.
En 1993, el país se dividió en dos, Etiopía y Eritrea. En 1996, bajo la presión de EE.UU. y dos años antes de empezar una guerra entre sí, las fuerzas terrestres de Eritrea y Etiopía participaron en la guerra civil de Sudán, apoyadas por la Fuerza Aérea de EE.UU.
Después del 11 de septiembre 2001, los servicios de inteligencia norteamericanos crearon en Etiopía un campamento para entrenar a los combatientes de la oposición somalí. También abrieron aeródromos en el país para  operaciones aéreas tradicionales y con aviones no tripulados contra Somalia y Yemen.
Así, desde 2011 EE.UU. ha tenido una base de drones militares en Arba Minch, en el sur de Etiopía.
En 2006, también bajo presión estadounidense, Etiopía envió tropas a Somalia, que siguen presentes allí en la actualidad.

Intervención en Somalia

Intervención en Somalia
A principios de los años 90 Somalia fue escenario de una caótica guerra civil y de una catástrofe humanitaria.
En 1992, como parte de la operación de la ONU Restaurar la Esperanza, George H. W. Bush envió al país 28.000 soldados. La misión la amplió el sucesor de Bush, Bill Clinton, para hacer frente a algunos señores de la guerra considerados responsables de los disturbios y el caos en el país.
En octubre de 1993, los guerrilleros somalíes organizaron una emboscada contra la Fuerza de Reacción Rápida de EE.UU. Como resultado de la batalla fueron derribados dos helicópteros estadounidenses UH-60 Black Hawk, 18 militares murieron, más de 70 resultaron heridos y Bill Clinton anunció la retirada de las fuerzas estadounidenses del país.
Para comienzos de 2000, en Somalia cobró fuerza la Unión de Cortes Islámicas (UCI), un grupo radical que recibía apoyo de Arabia Saudita y otros países del Golfo.
Ante esta amenaza, los representantes de la inteligencia de EE.UU. persuadieron y financiaron a los señores de la guerra somalíes para que crearan una alianza contra la Unión (la Alianza para la Restauración de la Paz y Contra el Terrorismo, ARPCT), campaña que provocó duras críticas entre los funcionarios norteamericanos ya que, según argumentaban, socavó todos los esfuerzos antiterroristas en Somalia, informó entonces 'The New York Times'.
La alianza creada gracias a EE.UU. estaba profundamente dividida y era poco eficaz, y en julio de 2006 las fuerzas de la Unión de Cortes Islámicas tomaron Mogadiscio, la capital de Somalia. En diciembre, ya controlaban todo el territorio del país.
El 21 de diciembre de 2006 comenzó oficialmente la guerra entre Somalia, bajo el control de la UCI, y Etiopía, que apoyó a las fuerzas del Gobierno Transicional de Somalia y de los gobiernos de las regiones autónomas de Puntland y Galmudug.
En enero de 2007 EE.UU., apoyado por el entonces presidente somalí, Abdullahi Yusuf Ahmed, intervino directamente en la guerra, lanzando ataques aéreos contra los supuestos líderes de Al Qaeda en este país y la UCI.
En agosto de 2008, el grupo radical Al Shabaab se escindió de la UCI y emprendió una guerra contra la coalición creada por EE.UU. que dura hasta hoy. El grupo, que colabora con organizaciones terroristas como Al Qaeda, está tratando de derrocar al Gobierno de Mogadiscio respaldado por Occidente e imponer su propia versión estricta de la ley islámica en el país, mientras que el Gobierno Transicional sigue sin lograr unidad y resistiendo únicamente gracias al apoyo de Etiopía.
A principios de 2014, EE.UU. desplegó casi dos docenas de tropas regulares en el país para entrenamiento y asesoría.
Además, en julio de 2014, Washington reveló que había mantenido presencia militar secreta en Somalia durante los últimos siete años. Un destacamento variable de hasta 120 militares que incluía miembros de las fuerzas especiales permanecía en el país.
Como resultado de la constante intervención norteamericana, "los Gobiernos de los países del Cuerno de África –Sudán, Sudán del Sur, Somalia y Etiopía– se han visto entre la espada y la pared, y ahora dependen totalmente de la ayuda de Estados Unidos", opina Alexánder Sharkovski.

Tropas en otras países africanos

Tropas en otras países africanos
En 2014, 'The Washington Post' publicó un sorprendente mapa que revelaba en qué naciones subsaharianas había presencia militar estadounidense involucrada en operaciones militares reales.
Según indicó el rotativo, este hecho podría ser descrito como "una creciente guerra en la sombra" contra los afilados de Al Qaeda y otros grupos militantes.
Aparte de los casos ya mencionados, el mapa incluía los siguientes países:
Burkina Faso

Desde el año 2007 EE.UU. tiene una base en la capital, Uagadugú, que actúa como centro de una red de espionaje estadounidense en la región. Los aviones espía salen de la base para volar sobre Malí, Mauritania y el Sáhara en busca de los combatientes de Al Qaeda del Magreb Islámico.

República del Congo

Las tropas de EE.UU. en este país ayudan a la nación en la búsqueda de miembros de la guerrilla ugandesa Ejército de Resistencia del Señor, dirigida por Joseph Kony.

República Centroafricana

En abril de 2013 EE.UU. tenía alrededor de 40 tropas en este Estado que ayudaban a la búsqueda del Ejército de Resistencia del Señor.
Paises de África subsahariana con presencia actual del Ejército de EE.UU.
Chad

En mayo de 2014, Washington anunció que enviaría 80 tropas al país para que colaboraran en la búsqueda de las niñas nigerianas secuestradas por el grupo terrorista islamista Boko Haram.

Yibuti

El Ejército de EE.UU. tiene una gran base conocida como 'Camp Lemonnier' en el Aeropuerto Internacional de Yibuti-Ambouli. Allí permanecen alrededor de 4.000 militares, así como una gran cantidad de aviones y drones.

Kenia

En la instalación denominada 'Camp Simba', cerca de la frontera con Somalia, hay alrededor de 60 militares desde noviembre de 2013.

Níger

En 2013 la Fuerza Aérea de EE.UU. estableció una base de drones en la capital, Niamey. La Casa Blanca declaró que en la base hay alrededor de 100 militares en una misión de "recopilación de inteligencia".

Nigeria

A principios de mayo de 2014 un pequeño equipo de soldados norteamericanos y asesores civiles fue desplegado en Nigeria para unirse a la búsqueda de las niñas secuestradas por Boko Haram. Esas tropas se unieron a alrededor de 70 militares en Nigeria, 50 de ellos asignados regularmente a la Embajada de EE.UU., y 20 infantes de marina que realizaban entrenamientos.

Uganda

EE.UU. tiene una base en la ciudad de Entebbe, desde la cual vuela un avión de vigilancia PC-12 en busca del Ejército de Resistencia del Señor. El número total de tropas norteamericanas en Uganda es de alrededor de 300, y están oficialmente en el país para "proporcionar información, asesoramiento y asistencia" a una fuerza de la Unión Africana en busca de Kony.

Los objetivos de EE.UU. en África

Los estadounidenses incluyen a África en la zona de sus intereses vitales. En 2008, por ejemplo, se creó el Comando Especial Africano de las Fuerzas Armadas de EE.UU. (AFRICOM). La importancia estratégica de África es evidente y va desde las vías navales del canal de Suez y el Cuerno de África hasta los recursos naturales del continente.
En opinión de muchos expertos, EE.UU. realmente necesita mantener sus posiciones en África ya que si no toma medidas, en un futuro próximo será 'expulsado' del continente.
Además, algunos analistas apuntan que el mantenimiento de la influencia en el continente es el 'último recurso' de Barack Obama para salvar su reputación asociada de alguna manera con los fracasos de su política exterior.
"La política exterior del presidente estadounidense es considerada por numerosos expertos un fracaso total, (...) por lo que Obama todavía tiene que mostrar al menos algunos progresos en este ámbito", opinó el analista político Piotr Akópov en un artículo en el portal ruso Vzgliad tras la cumbre en la que participaron el mandatario estadounidense y 47 jefes de Estado africanos en la capital de EE.UU. en agosto de 2014.
Finalmente, la cumbre fue vista por muchos como una manifestación del intento de EE.UU. de oponerse al avance de competidores, sobre todo China, en el continente negro.

Los rivales de EE.UU. en África

Los rivales de EE.UU. en África

China, el principal rival por la influencia en África

El principal rival de los países occidentales, sobre todo EE.UU., en la lucha por las esferas de influencia en África es China, cuya campaña en el continente comenzó hace un cuarto de siglo. Aunque los chinos comenzaron a establecer relaciones en los años sesenta, antes del inicio de los años noventa no contaban con los recursos necesarios para aumentar significativamente su peso en el continente.
Los recursos naturales de África son vitales para el rápido crecimiento del gigante asiático, y durante los últimos años Pekín ha sido capaz de hacer un progreso considerable en su expansión por el continente. Desde el año 2000 China organiza cumbres similares a la de EE.UU, y el volumen de comercio entre China y África en 2014 ya duplicaba la balanza entre EE.UU. y África.

La posición general de Occidente en África es todavía más influyente que la de China. Por ejemplo, Francia controla prácticamente todo el sistema financiero de los Estados de África Occidental, pero el poder de China realmente preocupa a los representantes de los países occidentales.

"Los Gobiernos de los países del Cuerno de África –Sudán, Sudán del Sur, Somalia y Etiopía– se han visto entre la espada y la pared, y ahora dependen totalmente de la ayuda de Estados Unidos"
Alexánder Sharkovski, analista ruso

Rusia vuelve a ganar terreno en el continente africano

La URSS en su momento invirtió una gran cantidad de dinero y esfuerzo en el continente. De 1960 a 1990, la Unión Soviética fue la fuerza más importante en el continente africano porque los países liberados del colonialismo buscaban ayuda para llegar a ser realmente independientes.
La URSS les dio lo que pedían: préstamos, equipos y la construcción de infraestructura. El entendimiento ideológico también fue importante, ya que muchos países optaron por el camino socialista, el único que les daba la oportunidad de liberarse de los dictados de Occidente.

Aunque con el colapso de la URSS los rusos abandonaron casi completamente África, a principios de los años 2000 comenzó un retorno gradual al continente. Actualmente las principales empresas mineras de Rusia trabajan en Angola, Guinea, Namibia, Nigeria y Sudáfrica. En general, las posiciones de Rusia son más potentes en el sur del continente.

La espiral de la historia

Las bases de muchos de los problemas actuales de África fueron creadas por los colonizadores, sostiene en su artículo Alexánder Sharkovski.
Según explica el analista, los europeos "lo remodelaron todo a su manera", sin tener en cuenta las tradiciones locales, las relaciones sociales y las características culturales de los países africanos, y "entonces colocaron una bomba de relojería que se ha activado ahora".
"Hoy en día, los países occidentales, en primer lugar, EE.UU. y las corporaciones multinacionales que explotan África y sus recursos, están aprovechando la situación de crisis creada gracias a los esfuerzos de estos mismos países occidentales", opina el autor del artículo, explicando que "los debilitados Gobiernos nacionales, uno tras otro, se encuentran en una situación de dependencia del apoyo de EE.UU. y sus aliados".
En opinión del analista, la política actual de Occidente hacia África evoca la del Imperio británico, basada en el principio de 'divide y vencerás', y otra analogía relaciona a EE.UU. con las políticas del Imperio romano.
"Todos sabemos qué pasó después. Y no olvidemos que la historia tiende a repetirse", concluye el experto.
"Todos sabemos qué pasó después. Y no olvidemos que la historia tiende a repetirse", concluye el exp

sexta-feira, maio 01, 2015

Inicio de uma nova intervenção?...entenda os motivos

O governo Obama diz que quer deter os sauditas e impedir que matem mais gente no Iêmen:
Altos funcionários do governo Obama não conseguiram, apesar de tentativas durante vários dias, persuadir o governo da Arábia Saudita a limitar o alcance de seus ataques aéreos contra cidades e vilas no Iêmen, campanha que, dizem as autoridades, mataram perto de 50 pessoas na 2ª-feira, na capital Sana.

A Casa Branca quer que os sauditas e seus aliados árabes sunitas limtem os ataques e fechem o foco no objetivo de proteger a fronteira saudita, segundo um alto funcionário que pediu que seu nome não fosse citado, em comentários sobre deliberações internas do governo.
O problema com essa conversa é o fato já admitido de que os EUA continuam a dar apoio pesado aos ataques dos sauditas

Funcionários do governo dos EUA em Riad e no Qatar estão partilhando inteligência de drones de vigilância e satélites espiões, com funcionários da coalizão liderada pelos sauditas, mas não decidem sobre alvos individuais, segundo funcionários do Pentágono.

"O componenete aéreo está fornecendo à inteligência saudita indicação de alvos potenciais que incluem (...) procedimentos para mitigar baixas entre os civis" - disse na 2ª-feira a tenenta-coronela  Kristi Beckman, porta-voz da Força Aérea no Comando Central dos EUA.
Se a Casa Branca realmente quisesse impedir que prossiga a matança que os sauditas estão fazendo, bastaria parar de apoiá-los. Sem a inteligência norte-americana, os sauditas são cegos. Podiam também parar de fornecer bombas - e os sauditas ficariam sem munição.

A verdade é que o governo Obama está sendo leviano. Não dá a mínima bola nem à vida dos iemenitas nem ao crescimento da Al-Qaeda na Península Árabe (ex-AQAP, queagora mudou de nome e passou a chamar-se "Filhos de Hadramout", para poder receber mais apoio oficial dos sauditas).

Simultaneamente, os EUA estão concentrando uma frota de navios de guerra no Mar da Arábia, perto do Iêmen. Coisa como de 10 a 12 grandes navios logo estarão ali. Vários destroiers. Três helicópteros de transporte com carros anfíbios, cada um transportando um batalhão de Marines, um avião de transporte e número não conhecido de submarinos nucleares. Tudo isso para impedir que se concretize a inexistente ameaça a rotas marítimas internacionais e impedir a passagem de comboios também inexistentes de suprimentos que o Irã estaria enviando aos 'houthis' (que é como os sauditas chamam o MovimentoAnsarullah). Tudo o que a Casa Branca diz sobre suprimentos que o Irã estaria enviando aos 'houthis' não passa jamais de pura propaganda. Nenhum amor existeentre 'houtis' e o Irã; o Iêmen já está cheio de armas, mesmo sem quaisquer 'novos suprimentos', e nunca alguém apresentou qualquer prova de suprimentos que o Irã teria enviado aos 'houthis'. Por quê, então, toda essa propaganda e a concentração da frota de guerra norte-americana?

Ups! O governo dos EUA está com um problema. As sanções contra o Irã estão para acabar, não importa como terminem as conversações nucleares com o Irã. O Irã mostrou disposição para superar a questão. Quem impede qualquer acordo são os EUA. Se houver pacto assinado, em junho as sanções acabarão. Se não houver pacto assinado em junho, os EUA levarão a culpa e o regime de sanções desmoronará. -  A decisão dos russos, de finalmente entregar ao Irã o sistema S-300 de defesa aérea, é sinal explícito de que, sim, o regime de sanções desabará.

Os chineses estão subornando pesadamente o Paquistão, para obter uma via terrestre até o gás iraniano. Os EUA em breve não mais conseguirão 'conter' o Irã com "sanções incapacitantes" apoiadas internacionalmente.

Antes de os EUA atacarem o Iraque, o regime de sanções também estava caindo aos pedaços. Sem sanções mais duras, a procução iraquiana de petróleo teria derrubado o preço do petróleo. O pessoal 'do petróleo', e havia muitos deles no governo Bush, deixaria de ganhar a mesma montanha de dinheiro. O ataque ao Iraque impediu esse 'desastre'.

Condições semelhantes aplicam-se ao regime de sanções contra o Irã. No momento em que o Irã puder vender tanto petróleo quanto deseje, os preços cairão ainda mais. As 'grandes do petróleo' padecerão terrivelmente. Os sauditas perderão mercados. Será que o governo Obama está tentando inventar uma guerra, ou, no mínimo, algum "incidente", que impeça essa sucessão de eventos?

O que mais, se não isso, faz essa frota norte-americana monstro no Mar da Arábia? Pat Lang teme que esteja em preparação algum novo incidente do Golfo de Tonkin. Mas... por quê? De onde tirou tal ideia?!
Moon of Alabama 

http://www.moonofalabama.org/2015/04/what-is-the-purpose-of-this-us-fleet-concentration-next-to-iran.html



domingo, março 29, 2015

El acuifero guarani en las miras del aguila del norte!!!


Aunque la noticia ha pasado prácticamente inadvertida para los medios de comunicación, no deja de ser importante y alarmante por sus posibles consecuencias para todos los países del continente americano. 
Un estudio de la NASA ha llegado a la conclusión de que el volumen total de agua en las cuencas de los ríos Sacramento y San Joaquín, en el Estado de California, Estados Unidos, ha disminuido desde 2014 en 34 millones de acre-pie  (42 000 millones de metros cúbicos, lo cual significa un efecto demoledor para la economía de ese extenso Estado de la Unión.
La información apareció en un artículo en The Ángeles Times, firmado por el científico del Laboratorio de Propulsión a Chorro de esa institución, Jay Famiglietti, en el cual se afirma que California viene perdiendo agua almacenada desde 2002, y que dos tercios de estas mermas se derivan del uso de aguas subterráneas por los agricultores que han tratado de combatir los efectos de las sequías .
Con gran énfasis, el científico asegura que “los almacenamientos actuales de agua en California podrían acabarse dentro de un año” y que las autoridades deben activar medidas restrictivas sobre el uso del líquido almacenado en todos los sectores y permitir la formación de agencias regionales de sostenibilidad.
En los cálculos del equipo encabezado por Famiglietti se tuvo en consideración los volúmenes que comprenden la nieve fundida, las reservas y el agua subterránea.
La noticia trae a colación el interés manifiesto que a lo largo de estos últimos años ha demostrado Estados Unidos en tener una mayor presencia en la zona cercana al Acuífero Guaraní que se extiende desde el norte de Brasil hasta la pampa argentina. Se calcula que tiene 37 000 millones de metros cúbicos, y cada kilómetro cúbico es igual a 1 billón de litros. 
Con 1 190 000 kilómetros cuadrados de extensión, superficie mayor que las de España, Francia y Portugal juntas comprende 850 000 kilómetros cuadrados del Brasil (equivalente al 9,9 % de su territorio), 225 000 de la Argentina (7,8 %), 70.000 kilómetros cuadrados de Paraguay (17,2 %) y 45.000 kilómetros cuadrados de Uruguay, 25,5 % de la superficie de la nación oriental.
Sus fuentes podrían abastecer indefinidamente a 360 millones de personas, mientras la población actual en el área del acuífero, se estima en 17 millones. 
 Los jefes del Comando del Ejército Sur de Estados Unidos han mantenido una cíclica presencia en esa región y el Banco Mundial comenzó, a partir de 2007, a financiar proyectos en el Guaraní.
Desde hace más de un siglo, los países poderosos han lanzado guerras o controlado a gobiernos dóciles para apoderarse del control de los yacimientos de hidrocarburos existentes en diferentes naciones.
En América Latina casi todos los depósitos estuvieron bajo intervención de Estados Unidos y en otras regiones, han sido lanzadas violentas guerras de rapiñas para apoderarse del petróleo y gas como en Libia, Irak, Siria o Sudán, por citar algunas.
Ahora los expertos auguran que más temprano que tarde, las nuevas guerras tendrán como trasfondo, tratar de apoderarse de las grandes fuentes de agua, debido a la escasez y la contaminación en algunos países de ese líquido fundamental para la vida en el planeta.
Observemos estos datos: El 70 % de la tierra esta cubierta por agua salada y solo el 2,5 % potable. De éstas, el 70% se utiliza en la agricultura, el 20 % en la industria y el 10 % al consumo humano. La contaminación de las aguas provocan la muerte de más de 5 000 000 de personas, principalmente de menores de edad.
Unos 1 200 millones de habitantes no tienen acceso al agua y 2 200 millones viven sin condiciones sanitarias. Para 2050 la Organización de Naciones Unidas estima una población mundial de 9 000 millones con una demanda superior al 60 % de la actual, mientras que el 85 % de las fuentes hídricas se encuentran donde habita el 12 %.
Resulta muy sintomático que un informe de la Agencia Central de Inteligencia estadounidense (CIA) ha afirmado que para el 2015 el agua será una de las mayores causas de conflicto internacional. En 1997, cuando en América Latina primaban gobiernos dóciles a Estados Unidos, varios países abrieron sus puertas al Banco Mundial, al pasar las universidades de Santa Fe y Buenos Aires, la de Uruguay y varias de Brasil, los derechos de investigación del acuífero Guaraní a esa institución financiera.
Para noviembre de 2001 el BM, por medio de una de sus instituciones especializadas, el Fondo Mundial para el Medio Ambiente (GEF por sus siglas en inglés) comenzó a financiar la investigación y los trabajos para lograr el “desarrollo sustentable” de ese reservorio.
Dos años después, en noviembre de 2003, se reunieron en Montevideo los integrantes del MERCOSUR con el BM y se firmó el Proyecto de Protección Ambiental y Desarrollo Sustentable del Sistema Acuífero Guaraní. El GEF garantizó para el financiamiento, 13,4 millones de dólares aportados por bancos de Estados Unidos, Holanda y Alemania. La Organización de Estados Americanos y la Unidad para el Desarrollo Sostenible (OEA-USDE) con sede en Washington actuarían como la filial regional de ejecución y el Banco Mundial como la agencia de implementación.
Durante el IV Foro Mundial del Agua celebrado en Ciudad de México en marzo de 2006, el entonces presidente del BM, Paul Wolfowitz emitió un documento denominado “Espejismo en el Agua”, donde expresaba que el Banco Mundial solo facilitaría préstamos para la asistencia del agua con la condición de que dicho servicio se privatizara.
Pero como ha expresado el presidente ecuatoriano Rafael Correa, ya comenzaba para la región un “cambio de era” y el texto fue descalificado por los asistentes. En ese documento se indicaba que el país que se negara a acatar las decisiones vería recortados los créditos para otras inversiones en el sector público.
Con la reciente información de la NASA referente a la escasez de agua en el extenso Estado norteamericano de California, las naciones del sur del continente tendrán que estar alertas para evitar las nuevas amenazas que se ciernen sobre el Acuífero Guaraní.

 fuente

 Ps:  es muy importante que los paises fronterizos, paraguay, brasil bolivia argentina, bolivia y porque no perú, tengan un plano  de estado, para proteger esta acuifero, la estatisacion, la preservacion obligatoria de manantiales, de rios y lagos, por en el futuro no muy  lejos, habrá problemas de falta de agua en todo el mundo, y las trasnacionales y los países del norte y de europa no van a duvidar de comprar y despues vender a su antojo, como lo hacen conel petroleo.


quarta-feira, junho 12, 2013

gobierno santos..traidor de la grande america morena

La OTAN mete sus narices en América Latina

Por Hugo Moldiz Mercado
La polémica sobre el tipo de relación entre Colombia y la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) está demás. El país sudamericano -que es el que mayor asistencia militar estadounidense recibe desde la implementación del Plan Colombia, a principios del 2000-, ya le abrió las puertas de América Latina a ese instrumento mundial de intervención luego de actuar, como socio cooperante y bajo bandera española, en la invasión "de las fuerzas aliadas" a Afganistán en octubre de 2001.
Lo que agrava la situación es la decisión del gobierno del presidente José Manuel Santos de subir un peldaño más en la relación con la OTAN abierta por su predecesor Álvaro Uribe, en medio de una contraofensiva estadounidense en el continente que busca recuperar el espacio perdido desde la derrota del Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA), su brazo económico. De hecho, la Alianza Pacífico, que la integran todos los países que tienen firmado Tratado de Libre Comercio (TLCs) con EE.UU., al mismo tiempo es la cobertura para una consolidación de sus posiciones militares.
La decisión colombiana, que será debatida en el Consejo de Seguridad de la Unión de Naciones del Sur (Unasur) ha pedido de Bolivia, representa también una amenaza real a la revolución bolivariana, permanentemente asediada por la ultraderecha de ese país desde el principio, y para los diálogos de paz que se llevan adelante en La Habana (Cuba).
La situación no sería delicada si no estuviera en vigencia un Nuevo Concepto Estratégico de la OTAN desde noviembre de 2010, aprobado en la Cumbre de Lisboa, donde en una clara señal de su ingreso al cuarto desplazamiento de su historia desde que fuera creada en 1948, esa fuerza militar multinacional se atribuye al derecho de intervenir en cualquier parte del mundo y por el motivo que sea.
La dimensión del paso que está dando Colombia solo es posible tener en cuenta, además de los elementos señalados líneas arriba, a partir de inscribir los últimos movimientos del imperio en un contexto más amplio y de una manera menos fragmentada. La continuidad de la intervención en Afganistán, donde en más de una década y media no se ha podido derrotar al Talibán y mucho menos desmantelar Al Qaeda, y la presencia militar en Irak, donde jamás se encontró las armas de destrucción masiva que presuntamente tenía Saddam Hussein, así como las amenazas permanentes contra Corea del Norte e Irán y el activo respaldo a la dura represión israelita contra el pueblo palestino, constituyen datos de ese contexto.
Es más, si bien las formas de la intervención en América Latina se muestran, todavía, distintas a las observadas en los continentes de África y Asia, la contraofensiva política y militar de los Estados Unidos contra procesos progresistas y revolucionarios hay que analizarla como parte de una estrategia de dominación de espectro global, cuyo objetivo es garantizar las condiciones de reproducción de un sistema de dominación mundial que, por sus propias contradicciones, no logra encontrar la fórmula “no militar” para salir de la crisis de rotación transnacional del capital que se hace más profunda.
Pero el capital siempre oculta su presencia y la disfraza en discursos e instituciones nacionales e internacionales. Todas, desde el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas hasta la Organización de los Estados Americanos (OEA), pasando por la OTAN, sirven para caminar, respaldados por un amplio despliegue mediático, en la dirección de lograr ciertos niveles de legitimidad.
Los alcances del Nuevo Concepto Estratégico
En la cumbre de Lisboa, en la que participaron 28 estados miembros y 21 asociados, se adoptó por unanimidad el documento presentado por un equipo encabezado por la estadounidense Madeleine Albright, la ultraderechista exsecretaria de Estado del gobierno de Bush a la que Obama le dio su más amplio respaldo a poco de asumir la conducción de la Casa Blanca, en enero de 2009. El “grupo de expertos” estableció los límites del concepto, identificó las amenazas y precisó las cuatro misiones militares del siglo XXI.
El nuevo Concepto Estratégico, el tercero desde el derrumbe de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) y el bloque socialista del Este, establece que “La OTAN debe estar dispuesta a desplegar fuerzas militares robustas donde y cuando sea requerido por nuestra seguridad y ayudar a promover seguridad común con nuestros socios alrededor del globo”. Los dos anteriores conceptos de seguridad “guiaron” a las fuerzas militares de la Alianza en los períodos 1991-1999 y 1999-2010. Por lo demás es importante subrayar que ya a partir de 1991, tras el paso de la bipolaridad a la unipolaridad mundial, se van registrando en términos teóricos y prácticos modificaciones en las líneas táctico-estratégicas de la OTAN, que va dejando atrás el concepto de “respuesta flexible” que la acompañó más de cuatro décadas.
Más claro, ni el agua. Con esta redefinición del papel de la OTAN –que se ha constituido desde su fundación, en 1949, en la prolongación de los largos brazos del Pentágono-, las fuerzas militares de la Alianza –que es otra manera de camuflar la hegemonía estadounidense- pueden intervenir en cualquier parte del mundo y por el motivo que consideren necesario o suficiente.
No hay que olvidar que la OTAN surgió poco después de culminada la II Guerra Mundial con el objetivo de neutralizar la influencia de la URSS en Europa y cuyo poder militar, sin el cual el fascismo no habría sido derrotado a partir de la batalla de Stalingrado, se consideraba una amenaza para los estados conducidos por ideas liberales, democracias representativas y economías capitalistas.
El primer país en que se concreto el Nuevo Concepto Estratégico de la OTAN es Libia, donde con el pretexto de respaldar a los focos de resistencia militar opuestos al “régimen dictatorial” de Gadafi, la fuerza militar multinacional le ha abierto las puertas a las corporaciones para que se apoderen del petróleo y otros recursos de ese país situado al Norte de África, donde la situación de la población civil desde septiembre de 2011 se ha agravado por el hambre y las violentas disputas entre las tribus.
Pero a la OTAN hay que hacerle un seguimiento más largo. Desaparecido el campo socialista a principios de los 90 y, por tanto, desestructurado el Pacto de Varsovia –alianza militar de los países socialistas en respuesta al peligro que representaba la articulación de Europa occidental y Estados Unidos-, la OTAN no desapareció. La razón esgrimida para su fundación ya no existía y lo que se pasó es a inventar otros pretextos y crear otros enemigos. Todo lo contrario, se le asignaron nuevas misiones que en los hechos empezaron a expandir la zona de influencia militar y política de los países del capitalismo central.
La OTAN ya no tiene los 12 miembros con los que nació en 1949 (de los que 5 primero conformaron el Tratado de Bruselas de 1948: Gran Bretaña, Francia, Bélgica, Luxemburgo y Países Bajos y a los que se sumaron Estados Unidos y Canadá y luego ese primer grupo invitó a otros 5: Italia, Dinamarca, Noruega, Portugal e Islandia). Su número alcanza ahora a 28. De los 14 Secretarios Generales que ha tenido esa Alianza militar, ninguno ha sido estadounidense. Sin embargo, el liderazgo de Estados Unidos es inobjetable e incuestionable por varias razones: su alianza estratégica con Gran Bretaña y Francia, su capacidad militar y su habilidad de salir siempre bien parado de las contradicciones y las pugnas dentro del bloque de países del capitalismo central.
De ahí que no sea una casualidad que el liderazgo de Estados Unidos en la guerra contra Libia haya encontrado en Gran Bretaña y Francia sus dos entusiastas operadores. De hecho, entre esos tres países hay una convergencia de intereses por controlar el Oriente Medio. De hecho, el imperialismo colectivo del que habla el intelectual Samir Amín para hacer mención a Estados Unidos, Japón y Europa siempre tuvo la intención de constituir un Mercado Común de Medio Oriente para aprovechar los recursos naturales y en el pasado de la bipolaridad hizo alianzas con los gobiernos monárquicos, autocráticos y nada democráticos de la región, así como suministro armas, dinero y entrenamiento a grupos musulmanes anti-comunistas –como Al Qaeda- con el objetivo de neutralizar cualquier intento de expansión de la URSS.
Otro dato, no menor, a tener en cuenta y que refuerza el liderazgo de Estados Unidos en la OTAN y su nuevo concepto estratégico es el alcance de los planes operativos. Lo que se aprobó en Lisboa en 2010 está previsto hasta el 2020 y el plan estratégico de la CIA –de la que ya se ha confirmado su activa presencia en Libia- también llega a ese mismo año.
América Latina, ¿fuera de peligro?
¿La aplicación del nuevo Concepto Estratégico de la OTAN es una amenaza para América Latina? Su importancia está dada a partir del peligro que representa ese rediseño estratégico de la OTAN para los gobiernos progresistas y revolucionarios en el continente, especialmente para Cuba y Venezuela –en primer lugar- y Bolivia, complementariamente.
La primera visita de Obama a tres países de América Latina en marzo de 2011 (Brasil, Chile y El Salvador), las permanentes giras de Hillary Clinton por el hemisferio, el golpe de Estado en Honduras contra el presidente legítimo Manuel Zelaya, el intento estadounidense de mostrar a Bolivia y Venezuela como una suerte de “narco-estados”, las agresiones permanentes contra Cuba, la ampliación de sus bases militares en el continente y la activación de la IV Flota son datos de la realidad que no se los puede ignorar.
Hasta ahora, desde la perspectiva de la Doctrina Monroe, en la que Estados Unidos se asigna una paternidad sobre América Latina y el Caribe, la mayor parte de las campañas de desestabilización de procesos progresistas se han apoyado en fuerzas armadas locales, obviamente con mandos entrenados en la Escuela de las Américas y en grupos paramilitares de corte fascista, aunque también se han dado casos de intervenciones directas de tropas estadounidenses en Guatemala (1954), República Dominicana (1965), Granada (1983), Panamá (1989) y Haití (1994). Todas con la complicidad de la OEA.
Pero si hay algo que tampoco puede ignorarse, es el papel que Estados Unidos ha decidido darle a Colombia en la aplicación de su estrategia global, aplicada ya sea desde el Pentágono o su brazo multinacional, la OTAN. En 2008, a iniciativa estadounidense y con la fachada de España, el presidente Álvaro Uribe logró que el estado colombiano participara a través de sus fuerzas armadas –las mejores equipadas en América Latina- en las operaciones de la Alianza Atlántica en Afganistán.
La participación de Colombia en la OTAN en calidad de observador se mantiene, pero la figura es más o menos similar a lo que ocurrió con muchos de los países del Mediterráneo, no considerados formalmente dentro de la lista de potenciales miembros. En 1994, desaparecido el bloque socialista, se invitó a varios países de esa parte del mundo (Israel, Egipto, Marruecos, Túnez y Mauritania) y en 2004, en la Cumbre de Estambul, se establecieron acuerdos para garantizar la seguridad y la estabilidad regionales. Es decir, no es una exageración que a partir del nuevo Concepto Estratégico –intervenir en cualquier parte del mundo y por el motivo que sea-, la OTAN vaya facilitando la incorporación colombiana como socio cooperante y de otros países afines a los intereses imperiales en la región que se alistan a fortalecer la Alianza Pacífico.
De todas las amenazas que la Alianza Atlántica identificó en Lisboa para la “civilización occidental” y que justificaría su intervención: proliferación de misiles balísticos y armas nucleares y de destrucción masiva, el terrorismo, los ataques a las vías de comunicación, los ciberataques y la inestabilidad o los conflictos más allá de las fronteras de la OTAN y los problemas derivados del cambio climático y de la escasez de los recursos naturales, los dos últimos son los que podrían invocarse para intervenir en América Latina, donde se ha puesto en cuestión la hegemonía estadounidense y bastante rico en agua dulce, petróleo y gas, biodiversidad, plantas medicinales y otros.
La historia contra los procesos emancipadores no es nueva. Los Estados Unidos ya pretendieron en 1961 montar una cabeza de playa en Bahía de Cochinos que justificara su intervención, pero no contaban que el plan sería derrotado en menos de las 72 horas que Fidel Castro estableció como tiempo máximo para evitar la invasión imperial. Otra rápida derrota, con distintas características, sufrió Estados Unidos en agosto-septiembre de 2008 en Bolivia, cuando se pretendía generar un conflicto que dividiera el país y allanara la presencia de las fuerzas de paz de la ONU. A la cabeza de la operación estaba Philiph Golberg, un experto en temas militares que operó en la división de Yugoslavia y que ahora es responsable de una unidad de inteligencia en el Departamento de Estado.
Lo nuevo es que las injerencias estadounidenses estarán camufladas en las banderas de la OTAN y en la plena subordinación de la ONU, cuya reestructuración es necesaria y urgente.

terça-feira, maio 27, 2008




León Gieco - "Cinco siglos igual"

Soledad sobre ruinas, sangre en el trigo rojo y amarillo…

Manantial del veneno, escudo, heridas; cinco siglos igual…

Libertad sin galopes, banderas rotas, soberbia y mentiras…

Medallas de oro y plata, contra esperanza; cinco siglos igual…

En esta parte de la Tierra la historia se cayó, como se caen las piedras;

aún las que tocan el cielo o están cerca del sol…

Desamor, desencuentro; perdón y olvido; cuerpo con mineral…

Pueblos trabajadores, infancias pobres, cinco siglos igual…

Lealtad sobre tumbas, piedra sagrada, Dios no alcanzó a llorar…

Sueño largo del mal, hijos de nadie, cinco siglos igual…

Muerte contra la vida, gloria de un pueblo desaparecido…

Es comienzo, es final, leyenda perdida, cinco siglos igual…

En esta parte de la Tierra la historia se cayó, como se caen las piedras;

aún las que tocan el cielo o están cerca del sol…

Es tinieblas con flores, revoluciones, y aunque muchos no están…

Nunca nadie pensó besarte los pies, cinco siglos igual…





quarta-feira, março 05, 2008

Uribe, narrador de cuentos (titere de bush)

Como el mundo sabe, Estados Unidos invadió Irak con el pretexto de que el dictador Sadam Hussein tenía allí un arsenal de armas de destrucción masiva. Se demostró que era una mentira deliberada, aunque Mario Vargas Llosa creyera que era la pura verdad.

Ahora, Álvaro Uribe ha decidido inventar su propio culebrón.

En su afán de echar tierra a su agresión contra Ecuador, anuncia que se han descubierto nexos políticos entre las FARC y el gobierno de Ecuador. Asimismo, asevera que Hugo Chávez ha donado a las FARC 300 millones de dólares.

Lo primero se desmorona fácilmente: las “pruebas” indican, en todo caso, que el gobierno de Quito buscaba contactos con los insurgentes colombianos para fines de carácter humanitario, sin compromiso de apoyo.

Como ha recordado Rafael Correa, presidente de Ecuador, su gobierno en apenas un año desbarató 47 campamentos de las FARC infiltrados en Ecuador. El gobierno anterior sólo capturó tres.

En cuanto a los 300 millones de billetes verdes, la cosa sube a la categoría de cantinflada. Si las FARC son una organización narcoterrorista, con sus propias fábricas de droga, la donación ­aquella debería parecerle una tacañería.

Algo más, como plantea el Partido Socialista Unificado de Venezuela, si Chávez hubiera donado esos 300 millones, Álvaro ­Uribe ya no gobernaría. Hubiera sufrido una arremetida feroz y final de la rebelión.

Esto recuerda el caso de Guido Antonini Wilson, el gordo del maletín gordo, a quien “descubrieron” con 800 mil dólares destinados, según información maliciosa, a financiar la campaña electoral de la entonces candidata presidencial Cristina Fernández.

Jaime Bayly desenmascaró al sujeto cuando lo reconoció como el agente antichavista que en el 2002 militaba en la conjura contra Hugo Chávez que urdían Wa­shington y el Opus Dei, y que era amigo íntimo de Carlos Andrés Pérez, el maestro y compadre de Alan García.

Uribe va a denunciar ante la Corte Penal Internacional de La Haya a Hugo Chávez, “por patrocinio y financiación de genocidas”. Uribe padece de amnesia: olvida que Colombia sufre las acciones de un hombre que patrocina y financia genocidios: George W. Bush.

Las matanzas de campesinos, las torturas que se aplican a prisioneros políticos, los asesinatos de sindicalistas que ocurren, en este año 2008, en Colombia, son financiados por ese personaje.

Ahora, desde el fortín del imperialismo se ha desatado una ­ofensiva contra las acciones humanitarias que buscaban liberar a secuestrados por las FARC. Desde allí se conspira para desestabilizar una América del Sur que se le escapa de las manos.

La reunión del Consejo de la OEA ha sido, para variar, vacilante. Pero Ecuador ha llevado la voz cantante. Uribe ha sido desenmascarado como agresor, mentiroso y peón de un amo extranjero.

periodista César Lévano.

blog personal de C Levano

sábado, dezembro 08, 2007



no war, no more !!!
yanques go home from irak, afeganistao, colombia, paraguay!!
freedom for libano, palestina !!

go out israel from libano!!!!!!

segunda-feira, julho 23, 2007

Projecto de invasão ao Brasil pelos yanques




Animação de recortes, que mostra a hipotética invasão do Brasil pelos EUA, com o objetivo de tomar posse dos recursos naturais do país. A elite das forças especiais do exército americano irá liderar a invasão. Só um país será o vencedor.

muito boa.. rs

o pior é que isso pode acontecer!!

terça-feira, abril 10, 2007





Povo iraquiano repudia ao invasor.

Logo de 4 anos apos a invasão pelas tropas estrangeirais, lideradas por estados unidos, Inglaterra, e seus aliados menores, o povo iraquiano saiu às ruas maciçamente, mostrando a sua forca e pedindo a imediata saída dos invasores. O invasor ainda tem controle militar político de grande parte do país, através da presença maciça de militares e mercenários do mundo "ocidental e civilizado" (pagos pelos americanos). A invasão americana e a atual guerra civil já causaram dos milhões mortos no povo iraquiano. O quadro é pior pois tem centos de mil de feridos na população civil, problemas psicológicos, por causa das bombas, dos enfrentamentos armados, do genocídio instaurado no país. Mais ainda tem mies de refugiados nos paises visinhos e em outros paises. Os iraquianos denunciam a falta de luz, água, hospitais destruídos, muitas delas destruídas pelas bombas americanas (impacto certeiro pelo uso do direcionamento vía satélite, e não foram erros cometidos). Existe limpeza étnica em muitas regiões do país, por parte de esquadrões da morte (que tem aval do governo títere imposto por estados unidos) da etnia xiita tentando eliminar a minoria sunita que estava no poder nos tempos de sadam Hussein. Obviamente esta guerra civil fratricida somente interessa aos estados unidos, pois desta forma a resistência armada contra o invasor enfraquece, por isso não é terrível pensar que eles estejam alimentando esta guerra civil. Inclusive os lideres xiitas que organizaram a massiva manifestação de repudio a invasão americana falaram claramente sobre a necessidade de renunciar a guerra civil e mas bem atacar ao invasor. Nestes 4 anos o invasor esta espoliando, as riquezas petrolíferas do povo iraquiano, principalmente pelas empresas norte-americanas e dentro delas a empresa do vice- presidente norte-americano dick cheney, é por isso que este ultimo sujeito está tentando a todo custo manter a invasão porque sabe que nas atuais condições esta ganhando milhões de dólares. Para a classe conservadora no poder em casa branca e donas das multinacionais não importa a perda de mas de 3270 soldados norte-americanos. Muitos destes soldados são latinos, são negros e a maioria pertence a classes mas pobres dos estados unidos, muitos jovens decidiram ir a Irak induzidos a cambio de estudos pagos nas universidades de estados unidos (1), e no caso de latinos a cambio do green card.
Mas a principal revelação atual é a confirmação oficial da falsidade da principal suposta causa da invasão : o suposto nexo entre al queda e o ditador sadamm Hussein; ésta, estava totalmente errada. Esta semana o pentágono se viu na obrigação de reconhecer que tal nexo nunca existiu; é claro dick cheney continua afirmando que tal nexo existiu e é uma pena que se tenha tantos ignorantes nos estados unidos e no mundo que continuam acreditando também nisso e apoiando a invasão. Pelo anterior o enforcamento das autoridades do regimen anterior assim como o enforcamento de sadam hussein nao tem validade legal e moral, tal ato foi uma decisao unilateral do governo irakiano sobre clara pressão do invasor, mais ainda se comparamos os centos de miles de mortos no perido da atual invasão, seja ésta por parte do invasor ou por parte dos grupos militares e paramilitares do governo empenhados em limpeza etnica em muitas regioes de irak.

Finalmente, está mais claro que nunca, que as verdadeiras intenções da invasão era geopolíticas, ou seja, controlar uma região vital para dominar o mundo; e as imensas zonas petrolíferas de irak (não satisfeito com o petróleo de Kuwait que já está nas mãos dos norte-americanos).


1.- quem deseja saber mais sobre os ataques do 11 de setembro e a posterior invasão a irak, pode ver o documentário “Fahrenheit 9/11” de Michael Moore.

2.- veja o vídeo das manifestações em irak contra o invasor (vídeo)